Soja 2025/26.
Buena parte del sur y centro de Córdoba finalizó febrero con acumulados superiores a los 150 milímetros (mm), en una región que venía siendo fuertemente afectada por la falta de agua, especialmente en el sur provincial. También se destaca la recuperación hídrica registrada en el centro de Santa Fe y el norte de Entre Ríos, en semanas clave para el desarrollo de la soja. Sin embargo, en el extremo sur de Santa Fe el alivio resultó insuficiente: frente a una media histórica de 110 mm para febrero, los acumulados quedaron por debajo de los 75 mm.

El extremo norte de la provincia de Buenos Aires logró posicionarse mejor gracias a mayores precipitaciones, que resultaron oportunas para el cultivo. No obstante, hacia el sur la situación es distinta: gran parte del territorio bonaerense no consiguió recuperarse. En el centro-este y sudeste de la provincia se registran fuertes recortes de rindes. Estas zonas, junto con el sur de Entre Ríos y el sur de Santa Fe, presentan los mayores retrocesos productivos.
En estas áreas persiste una fuerte dependencia de las lluvias que pueda aportar marzo para recuperar parte de la productividad perdida. Sin embargo, los primeros diez días del mes tampoco trajeron alivio significativo. En la franja este de Buenos Aires se registraron precipitaciones aisladas de entre 5 y 15 mm, mientras que en el oeste los acumulados fueron algo mayores, entre 15 y 30 mm.
El mayor impacto se observa en las sojas de segunda. El cultivo quedó condicionado por el elevado consumo de agua del trigo previo y por la persistente falta de precipitaciones, que continúa afectando su desarrollo. En estas zonas, las pérdidas en el potencial de rinde se ubican entre el 30 % y el 60 %.
Con este nuevo escenario, el rinde nacional de soja promedia 29,9 qq/ha, apenas 0,1 quintales más que en el informe anterior. En cuanto al área considerada perdida, se incrementó de 310 000 a 375 000 hectáreas entre febrero y marzo. A pesar de los ajustes en rindes y en superficie no cosechable, con 16,4 millones de hectáreas implantadas en la campaña 2025/26, la producción de soja se mantiene estimada en 48,0 millones de toneladas, sin cambios respecto al mes anterior.
Córdoba y Entre Ríos lideran la recuperación de rindes
Entre las provincias que muestran mejoras tras las lluvias de febrero se destacan Córdoba y Entre Ríos. En el caso de Córdoba, el rinde recupera 2,1 quintales, lo que implica un aumento de producción cercano a 800 000 toneladas respecto de un mes atrás.
En Entre Ríos, y de acuerdo con los datos del SIBER de la Bolsa de Cereales entrerriana, la recuperación alcanza 2,6 quintales, impulsada por las intensas lluvias registradas en el norte de la provincia.
En Santa Fe, el impacto negativo del sur provincial se ve parcialmente compensado por mejores resultados en el centro, lo que permite mantener el mayor rinde provincial del país, con 35,1 qq/ha.
En contraste, Buenos Aires presenta un ajuste negativo en los rindes, que incluso podría profundizarse. La estimación provincial pasa de 31,2 qq/ha en febrero a 28,9 qq/ha en marzo.
El agua llegó a tiempo para los maíces tardíos
En el caso del maíz, la producción continúa proyectándose en 62 millones de toneladas para la campaña 2025/26, tal como se estimaba en febrero.
El maíz tardío muestra una buena evolución en el oeste de la región pampeana y en el norte del país. Aunque existen expectativas de mejora en Córdoba, la falta de agua registrada entre fines de diciembre y enero sigue condicionando los rindes en el sur provincial. En zonas como Río Cuarto, los rendimientos incluso se ubican por debajo de 50 qq/ha.
En Santa Fe, el sur provincial —especialmente el área cercana a Rosario— muestra promedios cercanos a 80 qq/ha. Sin embargo, las lluvias continúan sosteniendo las expectativas en el centro de la provincia, lo que eleva el rinde provincial a 91,4 qq/ha.
En Buenos Aires, en cambio, las estimaciones se ajustan a la baja. En el este de la provincia se registran recortes y el promedio provincial cae casi 2 quintales entre febrero y marzo.
En el norte argentino, tanto Chaco como Santiago del Estero mantienen buenas perspectivas productivas, con mejores condiciones en este último. En estas regiones, las lluvias previstas para los próximos 15 días serán determinantes, ya que gran parte del cultivo se encuentra en etapa de floración.
Respecto a la presencia de chicharrita, se observa un aumento poblacional, aunque en las zonas donde se han realizado controles se espera un impacto limitado.
En Entre Ríos, según los datos del SIBER de la Bolsa de Comercio entrerriana, también se ajustó el área: pasó de 500 000 a 532 850 hectáreas, mientras que la superficie destinada a forraje se redujo de 75 000 a 8000 hectáreas. Estas modificaciones impactan en las áreas de siembra y cosecha consideradas en el informe.
En definitiva, el análisis de todos los factores mantiene la estimación de producción maicera en 62 millones de toneladas, sin cambios respecto de febrero. Este cálculo surge de una superficie cosechable como grano de 8,13 millones de hectáreas —frente a 8,05 millones en febrero—, sobre un área total sembrada de 9,78 millones de hectáreas, y un rinde promedio nacional ajustado a la baja a 76,3 qq/ha, frente a 77 qq/ha estimados el mes anterior.
Trigo 2025/26: una campaña histórica
La campaña de trigo argentina 2025/26 cerró finalmente con una cifra inédita de 29,5 millones de toneladas, es decir 1,8 millones de toneladas más de lo estimado en diciembre. Se trata de un resultado que refleja el alto potencial productivo del sector agropecuario argentino y que difícilmente pueda repetirse en el corto plazo.
12 de marzo de 2026 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar







